Una de las obras maestras realizadas por Alfred Hitchcock. Fue estrenada en 1960. La película está basada en la novela homónima de Robert Bloch que narra los crímenes cometidos por Ed Gein en Wisconsin. Protagonizada por Janet Leigh y Anthony Perkins.
Marion Crane, secretaria de una empresa inmobiliaria, debe llevar $40 000 al banco por orden de su jefe. Ella huye del pueblo con el dinero que debía entregar. Durante la noche, un fuerte aguacero la obliga a buscar refugio. Ella se hospeda en un pequeño hotel al lado de la vieja carretera: el Hotel Bates. Éste es administrado por Norman Bates. Bates le ofrece una pequeña cena a Marion; le comenta sobre su afición por la taxidermia y habla de su madre enferma que vive con él. Mientras Marion se baña, una mujer entra al baño y la mata con un cuchillo. Minutos después Norman ingresa al baño a limpiar la escena del crimen y le reclama a su madre por el asesinato.
La hermana de Marion, Lila, viaja donde Sam Loomis (el amante de Marion) porque presiente que su hermana está con él y quiere que ella devuelva el dinero robado. Un detective aparece: él fue contratado para recuperar el dinero. El detective busca a Marion en todos los hoteles del pueblo. Descubre que Marion se hospedó en el hotel de los Bates. Él ingresa a la casa y es asesinado por la misma mujer mientras sube las escaleras. Norman esconde a su madre en el sótano porque sabe que sospechan de ellos.
Sam y Lila visitan el hotel porque saben que Marion estuvo ahí. Sam entretiene a Norman para que Lila pueda ingresar a la casa. Allí ella descubre en el sótano que la madre en realidad es un cadáver disecado y que el asesino es Bates que se disfraza de su madre.
El tema central de la película es del terror sagrado: el principal motivo del cine de Hitchcock, según Conrad, era el de alarmar a su público o causarle malestar. Desde que Marion huye, ella sabe que le espera un destino trágico. Cuando ella viaja en su automóvil siente que la están siguiendo (ella sabe que está siendo observada). Desde que ella ingresa al hotel, la figura de la mujer que observa desde la ventana del segundo piso de la casa nos asusta. Ambos crímenes causan angustia en el espectador en el instante previo a que sucedan, porque Hitchcock le advierte al público que alguien va a morir en las dos ocasiones.
Cuando el alguacil cuenta la trágica historia de la muerte de la madre de Bates y su novio causa angustia el desconocer quién es la mujer que observa a través de la ventana.
Los elementos característicos del cine de Hitchcock están presentes en esta película. Los crímenes so cometidos durante la noche, como dice Conrad: “La noche es la morada original del miedo”. Resulta muy interesante el interés que le demuestra Hitchcock a los segundos previos a la muerte. En la escena de la muerte de Marion, vemos la sombra de la mujer que camina con un cuchillo al baño, lo que produce angustia en el espectador que no puede intervenir para evitar la muerte. En el caso del detective, la lentitud con la que sube las escaleras, la puerta que se abre silenciosamente y el plano desde el techo que muestra el momento en que la mujer sale a atacar a su víctima, producen ese mismo efecto.
Hitchcock también juega en esta película con aquello que podemos ver y lo que no: sabemos que hay una mujer en la casa, pero solamente vemos su sombra. Como no vemos su cara, Hitchcock nos lleva a conocer su cuarto, el espacio más íntimo de cualquier persona.
La música fue realizada una vez más por Bernard Herrman. Los asesinatos no causarían el mismo efecto en el público sin las famosas notas de los violines imitando el sonido que produce el cuchillo al atravesar el cuerpo de sus víctimas. Esa obra en particular tiene particularmente el nombre de “El asesinato”. Hay otra alusión musical en la película, cargada de un fuerte simbolismo cuando Marion ingresa al cuarto del niño Bates. En el tocadiscos está colocada la sinfonía “Heroica” de Beethoven, aquella que el compositor dedicó a Napoleón. Citando a Conrad: “Napoleón, hombre que se erige a sí mismo como un dios”. Esta sinfonía resulta particular porque su segundo movimiento es una marcha fúnebre al ídolo derrotado.
El móvil que lleva a Norman a matar es el amor. Él comete matricidio, el acto culminante de devoción filial. Después de matar a su madre, ya Norman era libre de convertirse en ella. Los asesinos de Hitchcock generalmente no son expertos, son aficionados que matan con armas comunes. El asesino de Psicosis utiliza un cuchillo, por lo que debemos tener miedo: sospechar de todo lo que nos rodea. Además, Hitchcock juega con los espacios. El que Marion sea asesinada en un baño tiene un gran significado, porque el baño es un espacio de invulnerable privacidad. Hitchcock juega con los espacios en los que nos sentimos cómodos.
La psicosis que Hitchcock desea producirnos se basa en la culpa que debemos sentir por estar vivos, somos moralmente responsables por observar crímenes y no hacer nada al respecto.


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