sábado, 12 de marzo de 2011
La sospecha.
“La sospecha” pertenece al primer período del cine estadounidense de Hitchcock.
Estrenada en 1941, es protagonizada por Cary Grant y Joan Fontaine. Está basada
en el libro Before the fact (1932) del escritor inglés Anthony Berkeley Cox, bajo el
pseudónimo de Francis Illes.
Lina McLaidlaw, una joven culta y adinerada, conoce a Johnnie Aysgarth durante un
viaje en tren. Ella acepta casarse con Aysgarth después de un romance muy corto, a
pesar de la desconfianza que él le genera a los padres de Lina.
Lina descubre tras la luna de miel que Aysgarth vive dedicado a las apuestas y que
no posee el dinero para mantener el estilo de vida que pretende aparentar frente a la
sociedad. Tras una serie de eventos desafortunados, Lina empieza a sospechar que su
esposo intenta asesinarla. Al final de la película se muestra la inocencia de Aysgarth.
Lina McLaidlaw es presentada como una solterona que ve en Johnnie la oportunidad
para no terminar su vida sola. Ella lo idealiza desde el principio (recorta sus fotos en el
periódico, lo busca en el hotel), y por eso no duda casarse con él. Cuando él empieza
a engañarla ella se muestra como una mujer dócil, terca e incapaz de desconfiar de su
esposo, lo que resulta sumamente desesperante para el espectador. Lina se convierte en
una especie de víctima al temer ser asesinada por Aysgarth; es hasta el desenlace de la
película que descubrimos que él era inocente y no intentaba asesinarla.
John Aysgarth es un hombre popular entre las mujeres, listo, vagabundo, tramposo, con
una gran afición a las apuestas. Desde el principio sospechamos de la veracidad de su
amor por Lina: la historia nos hace creer que él se casa con ella solamente por su dinero.
Tras la muerte de Beaky, un amigo cercano de Aysgarth, Lina teme que él intenta
asesinarla, pero al final se demuestra su inocencia.
Los personajes funcionales de la película son John, Lina, Beaky e Isobel Sedbusk (la
escritora de las novelas de asesinatos).
Como personajes funcionales se podrían catalogar a las mujeres que rodean a Aysgarth:
ellas, principalmente al inicio de la película, le confieren al protagonista un carácter de
Don Juan que mantiene a lo largo de la película. También los padres de Lina, que en un
principio se oponen a la relación, pero más adelante la aprueban. Aunque al conocer el
testamento del padre de Lina, Johnnie descubre que su suegro no les dejó mucho dinero.
En Hitchcock (1967) de François Truffaut, el director declara que él deseaba un
final diferente para la película: que Lina muriera después de tomar el vaso de
leche envenenado que le ofrece Johnnie, mientras le escribía una carta a su madre
declarándole que su esposo era un asesino. Dos factores impidieron ese final para la
película: 1) el estudio RKO no permitió que Cary Grant fuera presentado como un
asesino; 2) el Código Hays de 1930 no permitía un asesinato al final de la película.
El villano en La sospecha es Aysgarth, aunque al final descubrimos que siempre fue un
falso culpable. De todas formas, la película deja varios asuntos “en el aire”, entonces
siempre queda un aire de desconfianza alrededor de Aysgarth. Por ejemplo, el interés
que tiene por conocer el veneno que no se detecta en la autopsia: si él se hubiera
suicidado, como le declara al final a Lina, no debía haberle importado que el motivo de
su muerte se detectara en una autopsia. Además, Beaky muere porque un inglés llamado
Aubeam o Allbeam le ofrece cognac en Francia: Beaky en la película siempre llama a
Johnnie “Old Bean”, nombres que se escucha prácticamente igual. Principalmente esos
dos motivos nos hacen sospechar de la inocencia de Aysgarth.
Según el modelo de Greimas, suponemos que hay el sujeto es Aysgarth, cuyo objeto es
el dinero de Lina. Él es un hombre sumamente listo, por lo que la enamora rápidamente
y logra casarse con ella.
En el segundo par D1_D2: el destinador de John es el dinero y la seguridad económica
que le ofrece Lina. El destinatario de John es él mismo, porque lo único que le generan
sus acciones a Lina son sufrimientos.
El ayudante de Aysgarth es Beaky, él confía plenamente en su amigo al punto de
prestarle dinero conociendo su afición por las apuestas. Él termina convirtiéndose en
una víctima por su relación con Aysgarth, indirectamente. El oponente de Aysgarth no
lo vemos como una persona, sino como un sentimiento: la sospecha de Lina. Ésta es tan
poderosa que es el motor que lleva al desenlace de la película.
Hay varios elementos en la película que son recurrentes en el cine de Hitchcock: el vals
de Strauss (Vienna Waltz) es recurrente en la película. Ellos bailan el vals en un baile
al principio de la película, Johnnie silba el vals en otra escena; cuando Lina sospecha
que Johnnie intenta asesinar a Beaky ella entra a la sala mientras ellos conectan un
reproductor musical y el tema que empezamos a escuchar es el famoso vals.
Hitchcock tiene dos cameos en la película: uno al inicio de la película, caminando junto
a un caballo. El segundo cameo es ya avanzada la película, él aparece enviando una
carta en el pueblo.
El final de la película no es tan emocionante como el resto de la película: parece un final
apresurado, se pierde la intriga que Hitchcock logró desde el principio de la película. El
tratamiento que se le confiere al tema del “falso culpable” es realmente impresionante,
tal vez por ese motivo el final de la película sorprende tanto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario