domingo, 29 de mayo de 2011

Psicosis


Una de las obras maestras realizadas por Alfred Hitchcock. Fue estrenada en 1960. La película está basada en la novela homónima de Robert Bloch que narra los crímenes cometidos por Ed Gein en Wisconsin. Protagonizada por Janet Leigh y Anthony Perkins.

Marion Crane, secretaria de una empresa inmobiliaria, debe llevar $40 000 al banco por orden de su jefe. Ella huye del pueblo con el dinero que debía entregar. Durante la noche, un fuerte aguacero la obliga a buscar refugio. Ella se hospeda en un pequeño hotel al lado de la vieja carretera: el Hotel Bates. Éste es administrado por Norman Bates. Bates le ofrece una pequeña cena a Marion;  le comenta sobre su afición por la taxidermia y habla de su madre enferma que vive con él. Mientras Marion se baña, una mujer entra al baño y la mata con un cuchillo. Minutos después Norman ingresa al baño a limpiar la escena del crimen y le reclama a su madre por el asesinato. 
 
La hermana de Marion, Lila, viaja donde Sam Loomis (el amante de Marion) porque presiente que su hermana está con él y quiere que ella devuelva el dinero robado. Un detective aparece: él fue contratado para recuperar el dinero. El detective busca a Marion en todos los hoteles del pueblo. Descubre que Marion se hospedó en el hotel de los Bates.  Él ingresa a la casa y es asesinado por la misma mujer mientras sube las escaleras. Norman esconde a su madre en el sótano porque sabe que sospechan de ellos.

Sam y Lila visitan el hotel porque saben que Marion estuvo ahí. Sam entretiene a Norman para que Lila pueda ingresar a la casa. Allí ella descubre en el sótano que la madre en realidad es un cadáver disecado y que el asesino es Bates que se disfraza de su madre.

El tema central de la película es del terror sagrado: el principal motivo del cine de Hitchcock, según Conrad, era el de alarmar a su público o causarle malestar.  Desde que Marion huye, ella sabe que le espera un destino trágico. Cuando ella viaja en su automóvil siente que la están siguiendo (ella sabe que está siendo observada). Desde que ella ingresa al hotel, la figura de la mujer que observa desde la ventana del segundo piso de la casa nos asusta. Ambos crímenes causan angustia en el espectador en el instante previo a que sucedan, porque Hitchcock le advierte al público que alguien va a morir en las dos ocasiones.
Cuando el alguacil  cuenta la trágica historia de la muerte de la madre de Bates y su novio causa angustia el desconocer quién es la mujer que observa a través de la ventana.

Los elementos característicos del cine de Hitchcock están presentes en esta película. Los crímenes so cometidos durante la noche, como dice Conrad:  “La noche es la morada original del miedo”. Resulta muy interesante el interés que le demuestra Hitchcock a los segundos previos a la muerte. En la escena de la muerte de Marion, vemos la sombra de la mujer que camina con un cuchillo al baño, lo que produce angustia en el espectador que no puede intervenir para evitar la muerte. En el caso del detective, la lentitud con la que sube las escaleras, la puerta que se abre silenciosamente y el plano desde el techo que muestra el momento en que la mujer sale a atacar a su víctima, producen ese mismo efecto.

Hitchcock también juega en esta película con aquello que podemos ver y lo que no: sabemos que hay una mujer en la casa, pero solamente vemos su sombra. Como no vemos su cara, Hitchcock nos lleva a conocer su cuarto, el espacio más íntimo de cualquier persona.

La música fue realizada una vez más por Bernard Herrman. Los asesinatos no causarían el mismo efecto en el público sin las famosas notas de los violines imitando el sonido que produce el cuchillo al atravesar el cuerpo de sus víctimas. Esa obra en particular tiene particularmente el nombre de “El asesinato”. Hay otra alusión musical en la película, cargada de un fuerte simbolismo cuando Marion ingresa al cuarto del niño Bates. En el tocadiscos está colocada la sinfonía “Heroica” de Beethoven, aquella que el compositor dedicó a Napoleón. Citando  a Conrad: “Napoleón, hombre que se erige a sí mismo como un dios”. Esta sinfonía resulta particular porque su segundo movimiento es una marcha fúnebre al ídolo derrotado.

El móvil que lleva a Norman a matar es el amor. Él comete matricidio, el acto culminante de devoción filial. Después de matar a su madre, ya Norman era libre de convertirse en ella. Los asesinos de Hitchcock generalmente no son expertos, son aficionados que matan con armas comunes. El asesino de Psicosis utiliza un cuchillo, por lo que debemos tener miedo: sospechar de todo lo que nos rodea. Además, Hitchcock juega con los espacios. El que Marion sea asesinada en un baño tiene un gran significado, porque el baño es un espacio de invulnerable privacidad. Hitchcock juega con los espacios en los que nos sentimos cómodos.
La psicosis que Hitchcock desea producirnos se basa en la culpa que debemos sentir por estar vivos, somos moralmente responsables por observar crímenes y no hacer nada al respecto.
 


sábado, 21 de mayo de 2011

Vértigo


Basada en la novela “D’ entre les morts” de Pierre Boileau y Thomas Nercejac. Fue estrenada en 1958 en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. La película es protagonizada por James Stewart y Kim Novak.
John “Scottie” Ferguson es un detective que decide renunciar a su trabajo al ser incapaz de superar su vértigo. Gavin Elster, un antiguo compañero, lo contrata para que vigile a su esposa (Madeleine Elster) que sufre de un extraño caso de melancolía.
Scottie sigue a Madeleine y descubre que ella está obsesionada con Carlotta Valdés, su bisabuela. Madeleine se intenta suicidar en la Bahía de San Francisco, pero es salvada por Scottie. Ellos inician una extraña relación hasta que Madeleine se lanza de una torre recurrente en sus sueños. Scottie es internado en un psiquiátrico y tiempo después conoce a Judy Barton, quien le recuerda a Madeleine. Descubre que ambas son la misma persona por un collar que tiene Judy pero que le pertenecía a Carlotta.
Al final de la película, Judy (que en realidad nunca fue la verdadera Madeleine) se suicida en la misma torre de la que fue lanzada la verdadera Madeleine por su esposo.
Un tema esencial en la película es el de las perturbaciones de la conciencia en los personajes. Primero, la acrofobia de Scottie y la relación que él establece entre los lugares altos y el precipicio por el que cayó su compañero de trabajo. Él se siente culpable porque su miedo a las alturas le impide salvar dos vidas: incluso, en el juicio ese tema es resaltado. También, los problemas que persiguen a Madeleine (su obsesión con Carlotta Valdés): ella lleva una rutina atípica, visitando durante largas horas los lugares que se relacionan con su bisabuela. Hitchcock nos da a entender que Midge, la amiga de Scottie, está enamorada de él. La dejamos de ver después de que Scottie le reclama por el cuadro que realiza de ella como Carlotta. La última escena en la que aparece, ella sufre de un extraño ataque de ira.
Hitchcock utiliza diversos elementos visuales que hacen prescindir de las palabras en la película: el cuadro de Carlotta que está en el Palacio de la Legión (especialmente el collar que le permite a Scottie descubrir que ambas mujeres son la misma persona), las referencias a lugares característicos de la ciudad de San Francisco, las flores que sostiene Carlotta en el cuadro, el precicio, la torre de la misión española, las escaleras en la torre.

El componente onírico es característico de esta película: el sueño de Scottie cargado de elementos mencionados a lo largo de la historia (el collar, las flores, las escaleras). En el caso de Madeline, aunque no lo vemos, ella habla del pueblo español presente en sus sueños.
El tema del falso culpable está presente, aunque en una variación en esta película. En cierta forma, la locura de Madeleine es la causa de la muerte en la historia, pero al final descubrimos que es Gavin el verdadero culpable, aunque logre huir del país.
Otro elemento recurrente en la película es el de la relación del crimen y la noche: la muerte de Madeleine y el suicidio de Judy ocurren de noche. Aunque no sabemos la hora exacta de la muerte de la verdadera Madeleine el cuerpo es arrojado de noche.
La música, compuesta por Bernard Herrman (gran colaborador de Hitchcock) es uno de los principales elementos de la película. El tema de la película, interpretado por las cuerdas y los bronces, es presentado al inicio y se repite en los momentos más importantes de la historia. Hay largas secuencias en la película (como la que describe los lugares que visita Madeleine o el sueño de Scottie) que no incluyen diálogo, solamente música.
En esta película el asesino sí logra cometer el crimen perfecto: Elster logra engañar a todos, haciéndoles creer que su esposa se suicidó. El único error es que le entrega las joyas de su esposa a Judy. En realidad el error lo comete Judy al usar el collar frente a Scottie.
Un flashback al final de la película es que revela lo que realmente sucedió la noche de la muerte de Midge. Judy recuerda como ella sí terminó subir las escaleras y observa a Gavin arrojando a su esposa por la ventana de la torre.
Al igual que en “La soga” y “La ventana indiscreta”, la visión que tenemos de los acontecimientos es la que Hitchcock nos presenta. Nosotros vemos lo mismo que el protagonista: creemos que Madeleine es la mujer que cena con Gavin en Ernie’s y que la mujer muerta en el tejado era la misma que conocía Scottie.
Chabrol y Rohmer hablan de una parálisis por parte de James Stewart, similar a la que sufre el actor en “La ventana indiscreta”. La diferencia es que esta vez la parálisis la produce el vértigo y la relación que él establece entre este miedo y el pasado. Su inmovilidad no le permite reaccionar cuando él lo necesita y él se siente culpable.
Los autores hablan de que los dos motores en la película son el tiempo y el espacio. El tiempo es lento: el suspenso se mantiene a lo largo de la película y el espacio remite continuamente a la ciudad de San Francisco, pero siempre presentes los mismos lugares.
Chabrol y Rohmer comentan la importancia del helicoide el la película: primero, en el cabello de Madeleine imitando el cabello de Carlotta en el cuadro, y en las escaleras de la torre de la iglesia. La profundidad de las escaleras remite al miedo que le produce la altura a Scottie.



sábado, 7 de mayo de 2011

La ventana indiscreta


L. B. Jefferies es un fotógrafo de una revista, acostumbrado a viajar por el mundo en situaciones extremas. Sufre un accidente y debe pasar ocho semanas en una silla de ruedas. Durante este tiempo se dedica a observar la vida de sus vecinos por la ventana de su departamento.
La última semana de su convalecencia observa una serie de eventos extraños en el apartamento de los Thorwald: Jefferies cree que se ha producido un asesinato y se empeña en dar con el cuerpo de la víctima y que el asesino sea encarcelado.
Al final de la película Lars Thorwald tiene un enfrentamiento con Jefferies y este último termina con ambas piernas fracturadas, pero el crimen se resuelve.
Esta película también está basada en una obra literaria, “It had to be Murder” de Cornell Woolrich, cuento de 1942. Tiene un carácter bastante cómico que la diferencia de otras películas de Hitchcock.
El protagonista de la película L.B. Jefferies es un fotógrafo que continuamente viaja por el mundo, está acostumbrado a buscar la acción y por eso le resulta tan aburrido estar varias semanas confinado a una silla de ruedas. Él está comprometido con Lisa Freemont, pero no se quiere casar porque la considera “demasiado perfecta” para él.
 Lisa es una mujer hermosa e inteligente, pero demasiado perfecta para Jefferies. Él desea a “una mujer ordinaria que ame la vida”, y no considera que ella sea capaz de viajar solamente con una maleta sin tener un hogar establecido.
La inmovilidad de la que es víctima Jefferies físicamente también se adapta a la dificultad que tiene para casarse con Lisa incluso cuando él sabe que es imposible hallar a una mujer que se le compare.
Un aspecto que resulta fundamental en la historia y que hace recordar a la película “La soga” es el de la locación, ya que todos los acontecimientos se desarrollan en el mismo lugar (no vemos nada más allá de la ventana del protagonista). El hecho de trabajar en un espacio tan limitado le permite a Hitchcock alternar el tipo de planos que utiliza y los detalles a los que les presta mayor importancia.
Los acontecimientos destacados se desarrollan durante la noche, como en casi todas las películas de Hitchcock: la discusión sobre el matrimonio entre Lisa y Jefferies, el asesinato, el peligroso enfrentamiento entre Lars Thorwald y Jeff.
El crimen no debe ser visto por los espectadores (podría decirse que la misma sociedad), por eso Lars baja las cortinas durante la noche del asesinato y solamente las sube a la mañana siguiente. También, cuando la señora Solitaria “Miss Lonelyhearts” se intenta suicidar baja las cortinas.
Un tema sobre el que se conversa entrelíneas es sobre el “crimen perfecto”. Este asunto no se trata directamente, pero Stella, Jefferies y Lisa hablan sobre muchos detalles que un asesino no debería dejar pasar en alto a la hora de cometer un crimen. Por ejemplo, Lisa discute que una mujer jamás se iría de viaje sin sus joyas (y menos sin su anillo de bodas), por eso se empeñan en recuperar el anillo de la esposa; Jefferies observa al asesino salir de su casa varias veces en una madrugada en la que llueve mucho, lo que un buen asesino no haría porque levantaría sospechas.
El asesino de la película es muy diferente al de otras películas de Hitchcock especialmente porque es hasta el final que lo escuchamos hablar. El primer plano que observamos de su cara se presenta en los últimos minutos de la película, cuado éste ingresa a la casa de Jefferies. No sabemos cuál fue el motivo que lo llevó a matar a su esposa, lo único que sabemos de él es que es un vendedor. Lars Thorwald parece ser un asesino inexperto y no resulta un personaje tan enigmático como otros de los villanos de Hichtcock.
La imagen de la mujer también es un asunto destacado en la película. Lisa es la mujer perfecta deseada por los hombres. Ella incluso bromea con que los libros de detectives siempre incluyen a una mujer que les ayuda a resolver el crimen: ella no es la excepción. En el edificio de enfrente está la imagen antagónica de Lisa: Miss Lonelyhearts cena todas las noches con su compañero imaginario y bebe hasta quedarse dormida. Miss Torso es presentada como una mujer superficial que solamente juega con sus admiradores adinerados, eso es lo que se asume desde la ventana del fotógrafo. Pero al final vemos que su novio es una soldado que  dista mucho de el séquito de pretendientes de la bailarina.
La música en esta película consiste prácticamente en el sonido del ambiente que se escucha desde la ventana de Jefferies: la cantante que vocaliza todas las mañanas, las conversaciones entre los vecinos, y principalmente la melodía que repite el compositor. La canción del pianista es la que evita que Miss Lonelyhearts se tome los somníferos con los que se pretendía suicidar.
Los planos utilizados por Hitchcock limitan la visión del espectador a conocer exactamente lo mismo que el fotógrafo: nosotros también somos espectadores del supuesto crimen que se cometió en el otro edificio, nada más podemos observar lo que suceda frente a la ventana. Estamos inmovilizados al igual que Jefferies.
El uso de la cámara en esta película es lo que resalta cada una de las historias de los vecinos del fotógrafo. Un plano picado muy interesante es el que se utiliza cuando Jefferies redacta la carta preguntando por Anna Thorwald, es como si el espectador fuera la cuarta persona en ese cuarto. Los planos utilizados cuando Lars entra al departamento de Jefferies le confieren gran dramatismo al desenlace de la película.