sábado, 26 de febrero de 2011

El hombre que sabia demasiado (1934)


Esta por supuesto una película dirigida por Alfred Hitchcock, y tal vez una de las más populares dentro de su periodo “Británico”.
Soy muy honesto al decir que a mi percepción, el título tal vez no hace pareja con lo que la película trata en sí, sin embargo no está de más decir que es un gran filme.
En estos días que han pasado me puse a investigar un poco más sobre qué es lo que pasaba con esta película, alguno que otro detalle que se omita ante los ojos; y encontré que dicho filme tuvo una segunda producción, no una segunda parte sino una filmación de la misma película en el año 1956, por el mismo director, en este caso elenco totalmente diferente pero detalles mínimos fueron utilizados nuevamente por Hitchcock.
Es un poco difícil para mí juzgar una película de Alfred Hitchcock, debido que ésta (El hombre que sabía demasiado) fue el primer filme que he visto de dicho director, y probablemente mi punto de comparación serian cualquier otra película de suspenso o miedo que haya visto alguna vez, sin embargo la película nos atrapa desde los primeros minutos, y más bien es difícil no estar a la expectativa de que será lo siguiente que va a suceder.
La película comienza con una pareja y su hija, quienes se encuentran de vacaciones en Suiza, en dicho lugar presencian el asesinato de un agente espía, mientras que los asesinos secuestran a la hija de la pareja y amenazan con asesinarla también si dicen una palabra de lo sucedido, de ahí en adelante la película se desarrolla de manera muy rápida, sin dejar tiempo perder.
La primera escena me pareció sumamente curiosa por un hecho bastante gracioso en cierto modo, la niña hija de los señores Lawrence, en su inocencia y torpeza modifica o si no llega a afectar dos eventos, el primero de ellos es el gran salto que estaba realizando el espía amigo de sus padres, que mas adelante llega a ser asesinado.
La niña observa el salto mientras sostiene un perro, que salta de sus brazos y se entra a la pista donde va a aterrizar el hombre; la niña corre a rescatar a su perro pero ya es muy tarde para el hombre quien por no caer sobre la niña opta por estrellarse o dejarse caer sobre la nieve, sin embargo no resulta herido de dicha percance.  El otro evento que afecta es la competencia de tiro de su madre, el cual llega a desconcentrarla hablando o haciendo ruido mientras que su madre está a punto de disparar, y esto ocasiona la perdida de dicha competencia, y gracias a ella gana el hombre que más adelante participaría en todo el complot para asesinar al diplomático.
Herr Lawrence, esposo de la señora Lawrence evidentemente, y padre de la niña llega a ser quien encabece la búsqueda por su hija secuestrada de vuelta en Inglaterra, impulsivo, que no solamente ansia encontrar a su hija sino que también necesita encontrar la verdad detrás de todo lo que está ocurriendo, él es quien tenía la confianza del espía quien fue asesinado, y fue también quien encontró la pista en el cepillo de barba que había dejado dicho hombre escondido en su habitación antes de que lo asesinaran.
Dado a que él fue quien encontró esa información, por ende se vio involucrado y de esta manera fue que toda su familia se vio involucrada con él, tal vez ese detalle fue el que lo convierte en un culpable directo en el desenlace que pueda ocasionar dicho evento en la vida de sus familiares, y aunque llegué a juzgar del señor Lawrence como un poco irresponsable; ahora me parece mucho lo contrario, más bien un hombre de familia, con una mente muy calmada para lo que estaba aconteciéndole, y conciso, definitivamente se personificaba a un hombre que cuando se proponía algo no descansaba hasta llegar a alcanzarlo o lograrlo.
Pero este hombre no se encontraba solo, también ayudándolo en la búsqueda de su hija estaba Clive, a quien vulgarmente  llamaríamos acá en Costa Rica como “el salado”, un gran compañero para Herr Lawrence en la película.            Clive fue quien se sacrifico físicamente por el equipo, le sacaron una muela, lo hipnotizaron, fue golpeado con sillas, y además fue arrestado de una manera injusta por la policía, ya que por el sedante del dentista parecía que estaba un poco ebrio o drogado.
A mi parecer Clive tuvo un rol psicológico más fuerte, ya que no solamente era a quien le salió todo mal, sino que también fue el apoyo que tenía su amigo, y aunque ya esto lo había mencionado, pero quiero enfocarme en que por lo general en la vida cotidiana, hay muchas situaciones donde somos los valientes como Herr Lawrence, y al final de cuentas logramos resolver la situación, u otras veces nos pasa como a Clive quien termina en la cárcel, sin una muela, y golpeado; en fin termina mal de alguna situación después de haber dado su mejor esfuerzo.
Jill Lawrence, esposa de Herr, madre de Betty, y además de una gran tiradora, toma un papel un poco menospreciado al principio, pero de gran importancia en su desenlace.      Ella se queda en casa mientras su esposo se dirige a la búsqueda por su hija, el señor Herr queda atrapado en la iglesia; y es ahí donde empieza la gran función de la señora Lawrence, cuando se dirige al Royal Albert Hall, donde alcanza a ver a Ramón, su contrincante de tiro en Suiza, con quien perdió debido a su hija, él le entrega como símbolo de amenaza un prendedor que la niña su hija llevaba la noche que fue secuestrada.
La señora Lawrence sabe bien que él tratara de asesinar a un diplomático que se encuentra en la sala, pero a pesar del miedo de intervenir y que le suceda algo a su hija, ella logra desconcentrar al tirador con un grito en una parte musical de bastante importancia, en la cual enfatizaré más adelante; y de esta manera no evita que el diplomático salga herido, pero si logra evitar su muerte.      No solamente era una mujer valiente, sino que también fue alguien muy cuidadosa en la película, ella espero hasta el último minuto mientras la orquesta y el coro interpretaban tremenda parte musical, para que de esta manera no quedara remedio más que prestar la atención en el diplomático y no en ella, mientras que Ramón cree que logro matar al diplomático justo como lo habían planeado.
Abbot, representado por Peter Lorre, un detalle importante, y digno de resaltar es que dicho actor no tenía ni la menor idea de cómo hablar ingles en ese momento; ya que era un judío que acaba de salir de Alemania, y no conocía más que su idioma, este gran actor aprendió todas sus líneas de una manera fonética (aprendió los sonidos y pronunciación del texto en ingles), y así represento el papel.           Yo me di cuenta de este detalle leyendo sobre la película en internet, pero jamás hubiera sospechado que él no sabía hablar ingles, ya que en el filme no hay más que un pequeño acento extranjero al acento ingles y no más.
Este hombre Abbot era la cabeza de la operación, quien estaba detrás de todo, y en control de absolutamente todos los detalles de la operación, él era quien daba cada una de las ordenes, y era una persona despiadada cuando se trataba de llevar a cabo el plan.         Sin embargo este hombre nefasto también tenía una parte humana, él fue muy amable con Herr Lawrence mientras lo tenía cautivo a la expectativa del concierto en el Royal Albert Hall, parecía una persona de una gran educación, pero nunca se dejo de lado el hecho de que era un villano.
La película en sí, es una increíble producción de suspenso, con una simplicidad muy calma, sin embargo con muchos detalles esperando por ser encontrados.      Quiero referirme en este caso a la música  entrando en énfasis a la interpretada en el Royal Albert Hall: Storm Clouds Cantata (La Cantata de las Nubes de Tormenta).
La Storm Clouds Cantata fue compuesta por Arthur Benjamin, directamente para la película, contratado por Hitchcock, pero no solamente fue utilizada para la primera versión de la película en 1934, sino también en la segunda versión de Hitchcock del “Hombre que sabía demasiado” en 1956.
Trate de encontrar más detalles sobre quien fue el director encargado de dirigir el coro y la orquesta en la película de 1934 durante la escena del Royal Albert Hall, pero no encontré nada, me imagino que fue el mismo compositor Arthur Benjamin, pero esto no es preciso.         Sin embargo en la versión de 1956, Hitchcock quiso darle un poco mas de énfasis a dicha escena, se da cuenta nuevamente que la Storm Clouds Cantata, es la parte musical perfecta para su escena, y la utiliza nuevamente, sin embargo esta vez usa a la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Bernard Herrmann, compositor de la música de fondo del filme del “Hombre que sabía demasiado” en 1956.
Finalizo adjuntando mi escena favorita de la película, la del Royal Albert Hall, en la cual interpretan Storm Clouds Cantata (La Cantata de las Nubes de Tormenta) de Arthur Benjamin, y donde se desarrolla el intento de asesinato boicoteado por la señora Lawrence.